Origen y presencia de la Virgen de la Natividad de Tixtla de Guerrero, México

Algunas personas afirman que esta imagen de bulto era transportada por peregrino procedentes de Tixtlancingo, ex habitantes de Tixtla, quienes regresaban de la ciudad de Puebla después de haber llevado a restaurar su virgen venerada, y que al tomar un descanso a la sombra de los ahuehuetes asentados en el núcleo poblacional que actualmente se denomina barrio del Santuario, ésta se hizo pesada al grado que no la pudieron levantar. Según el decir de algunos ancianos devotos de ella, con ello dio a entender que deseaba quedarse aquí, y otros aseguran que los lugareños, enterados de que esa era la imagen que antiguos pobladores de Tixtla se habían llevado a Tixtlancingo, se posesionaron de ella al tiempo que prometieron construirle su santuario.

Sea  cual fuese la realidad que originó la presencia de esta deidad en Tixtla,
réplica de la Virgen de Covadonga adorada en Oviedo España, es venerada el ocho de septiembre y el treinta y uno de mayo. A sus festividades asisten habitantes de esta población y también personas procedentes de diferentes lugares de la república mexicana. Su  santuario se encuentra cobijado por una construcción eclesiástica resguardada por tres centenarios ahuehuetes, plantados frente a la plazuela que inicialmente se llamó General Porfirio Díaz, hoy Plazuela Alberto González Valle, en el barrio de El Santuario de la ciudad de Tixtla de Guerrero.