EL JUGADO

DOMITILO ORTEGA VILLAGRÁN, amaneció en la mañana de un día sábado, quejándose de un dolor en el cuello, moretones en ambos ojos, la nariz inflamada y los labios desfigurados como si hubiese escarbado el suelo con la boca; vestía camisa y pantalón descuajaringados; ...  lea mas..