” Su lenguaje es llano, impregnado de anécdotas, refranes y ocurrencias que emergen de la sabiduría popular:
-Si la quieres, métele sentido a lo dicho por la tía Carbajala –reza en uno de sus párrafos-: has de cuenta que se te cayó tu rebanadas de sandía y por lo mucho que te gusta y lo sabrosa que está, la levantas, le quitas la tierrita que se le ha pegado, y te la llevas nuevamente a la boca, saboreándola, disfrutándola sin importarte lo que diga la gente… “